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martes, 2 de febrero de 2016

EL DIFÍCIL EQUILIBRIO DE LA LITERATURA: UNA MIRADA A LA LITERATURA JUVENIL Y SU DIDÁCTICA


Este artículo pretende clarificar el papel que juegan las distintas instancias que concurren en el circuito de la Literatura juvenil y su didáctica: libros (la calidad literaria), la opinión de los mediadores, los propios lectores o sobre la realidad de las aulas. El artículo aboga por la integración de las contribuciones que llegan desde las distintas perspectivas de análisis en aras a una comprensión más completa de una realidad de por sí compleja y dinámica. 

A tenor de la información que acaba de llegar de la última edición de la Feria de Francfort (2002), puede decirse que la vida media de un libro en una librería –sin reposición posible, en la mayoría de los casos- no va mucho más allá de un par de meses. Las consecuencias de un sistema productivo (el editorial) cuyo único objetivo parece ser la máxima rentabilidad en el mínimo espacio de tiempo, son claras: de una parte, la homogeneización del mercado, en detrimento de la diversidad en la oferta, y a favor siempre del alumbrón que periódicamente vivirán los best-sellers; de la otra, la anulación de todo criterio selectivo, derivándose de ésta última un aumento creciente de comportamientos desordenados e imprevisibles entre los lectores más sólidos o entre aquellos otros pertenecientes al sector de los considerados más competentes. Unos lectores con los que, obvio es decirlo, el mercado no parece contar. Según los estudiosos de la lectura en el mundo occidental, asistimos a un panorama que presenta fuertes síntomas de disolución en el "orden de la lectura". 

Sin embargo, frente a este diagnóstico tan poco halagüeño respecto a los comportamientos lectores más adultos, contamos con una producción de literatura infantil y juvenil que debe en gran medida su implantación a la demanda escolar. Al considerarse que los libros para niños y adolescentes son una buena inversión para la formación lectora y literaria, y contar, en consecuencia, con la legitimación de la institución escolar y la demanda que ésta genera, podemos concluir que, efectivamente, el libro infantil y juvenil es un tipo de libro que, cuando está entre los recomendados, goza de mayor estabilidad en las librerías. Aun así, ¿qué ocurre con los aproximadamente 5.000 nuevos títulos de Literatura infantil y juvenil que se publican al año en España, lo que supone alrededor del 15% de la producción editorial, según recoge La lectura en España. Informe 2002? Esa cifra seguramente contiene los 350 libros de Literatura infantil y juvenil que se publicaron en euskera en 1999, lo que supone un 23% de la producción editorial, o los 371 del año 2002, con el 24,5% de dicha producción.

Es evidente que, dada la abundancia de la oferta, resulta prioritaria la creación de unas pautas orientativas, máxime si hablamos, como es el caso, de un consumidor —el niño o el adolescente— que está todavía en una fase de construcción de comportamientos lectores autónomos. Sin embargo, cada día que pasa parece más difícil, tanto desde las instituciones mediadoras como desde presupuestos progresistas y democráticos que siempre han apelado al papel civilizador de la lectura, neutralizar el "leo lo que me parece" posmoderno.

 No obstante, sería injusto tomarse a la ligera manifestaciones que, además de sacudirse el yugo de una concepción elitista y aristocrática de la lectura que dominaba el orden anterior, pueden portar en sus mensajes un potencial lector que pugna por descubrir su propio camino aun al margen de la lectura domesticada de los mediadores sociales.

Si trasladamos al ámbito escolar este difícil equilibrio de la lectura, nos encontramos, por un lado, con los partidarios del “Fomento de la Lectura”, de la lectura libre —"que lean lo que les venga en gana, con tal de que lean, aun cuando no nos guste"—, confiados en que si alguien lee un libro la batalla no está del todo perdida, y que ese pequeño peldaño le llevará a otro superior, y así sucesivamente hasta el goce pleno de la lectura literaria; y por otro lado, con los que piensan que, para progresar en la competencia cultural del lector literario, lo correcto o pertinente es enseñar a leer a través de lecturas elegidas y obligatorias.

 En este sentido –debido en gran medida a la potente influencia de los mass media-, asistimos desde hace un par de décadas a un fuerte cuestionamiento de muchas de las pautas lectoras que, no hace tanto, constituían realidades insoslayables para cualquier persona considerada socialmente culta. De igual forma, en los estudios literarios se ha venido produciendo un desplazamiento del énfasis desde la "literariedad" (como expresión específica de lo literario), hacia la revelación del lector como uno de los elementos clave del sistema de comunicación social denominado “literatura”. Bien es verdad que desde los ochenta vienen coincidiendo en su interés por el lector planteamientos que provienen tanto de la psicología cognitiva como de la teoría de la recepción. 

Un interés cuyo potencial de aplicación no se agota en el texto literario y que ha tenido una honda repercusión en los enfoques sobre la comprensión lectora en los últimos modelos educativos, propiciando la incorporación de la literatura infantil y juvenil como una materia imprescindible para la formación lectora y literaria de niños y adolescentes.

Pero, ¿cómo se desenvuelve la literatura infantil y juvenil en una sociedad globalizada, donde la lectura ha dejado de ser el principal instrumento de culturización a favor de los medios audiovisuales de masas con la televisión al frente? ¿Cómo afectan las transformaciones derivadas de la irrupción de las nuevas tecnologías — la digitalización e Internet— en las que viven inmersas las sociedades postindustriales en las instituciones pedagógicas?

SEGUIR LEYENDO O DESCARGAR ESTE ARTÍCULO EN:

Aldekoa Beitia, Iñaki El dificil equilibrio de la lectura: una mirada a la literatura juvenil y su didáctica Revista de Psicodidáctica, núm. 15-16, 2003, pp. 131-142 Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea Vitoria-Gazteis, España


lunes, 25 de enero de 2016

LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL EN INTERNET




De la Cervantes Virtual a la LIJ 2.0. Herramientas para su estudio y difusión.


Por: José Rovira Collado Universidad de Alicante

Ante las constantes innovaciones que nos ofrece internet y las transformaciones que estas suponen en el proceso de lectura, el siguiente estudio describe la situación actual de la Literatura Infantil y Juvenil (LIJ) en español en la red, a través de dos modelos, no opuestos sino complementarios. En primer lugar, los grandes portales y proyectos institucionales, como la sección de LIJ de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, que nos ofrece textos clásicos, bibliotecas de autor y un importante aparato teórico. En segundo lugar, y bajo la definición de LIJ 2.0, todas las manifestaciones de la LIJ que podemos encontrar a través de las distintas opciones que nos ofrece la web social, más conocida como Web 2.0, donde la participación de los usuarios individuales y la interacción entre estos serán las características fundamentales. Blogs, Wikis o Redes Sociales serán los ejes de nuestro estudio para conocer la presencia de la LIJ y las posibles aplicaciones que nos ofrecen. Nuestro enfoque, desde la didáctica de la lengua y literatura, busca describir ambas realidades y las posibilidades específicas de cada herramienta para integrar el uso de la red con la difusión y el estudio de la LIJ. 

1. Literatura infantil y juvenil en internet:

 Primero fue el tiempo de la tecnología, después de los mercados, más tarde la web fue de las personas y con Obama llegó el cambio de la política. Ahora se abre el tiempo de la educación y, con ello, la verdadera transformación social: cuando cambie la educación, cambia el mundo. Francis Pisani (2010). Las transformaciones que está produciendo internet en todos los ámbitos de la sociedad son de sobra conocidas. Inmediatez en la comunicación con cualquier parte del planeta, nuevas vías en el acceso a la información y de participación del usuario, transformación del concepto de propiedad intelectual, saturación de contenidos, ampliación de redes sociales de contactos, cambios en la recepción y distribución de contenidos culturales… son solamente algunos de los aspectos más destacables dentro de lo que muchos llaman «aldea global» o sociedad del conocimiento. 

Desde la educación, por desgracia, todavía encontramos posturas encontradas, unas que intentan menospreciar las posibilidades de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) frente a otras entusiastas que pronostican un cambio de paradigma y un nuevo concepto de educación. La Literatura Infantil y Juvenil (LIJ), encuadrada desde el ámbito de la didáctica y de la filología, con un público y unas características específicas, no podía ser ajena a muchas de estas nuevas posibilidades que nos ofrece la red, para leerla, estudiarla, difundirla y disfrutarla. Esta será nuestra postura, desde la didáctica y el análisis de la recepción literaria, para investigar la presencia de la LIJ en internet1 , partiendo desde la descripción y el análisis de modelos institucionales ya consolidados, con prestigio internacional y respaldo académico, como la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y su sección de Literatura Infantil y Juvenil (BLIJ), un repositorio de documentos digitales, o el Centro de Estudios de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil (CEPLI) donde se conjuga la actividad de investigación y promoción de la lectura en cientos de actividades en el mundo físico, con las propuestas digitalizadas en su web. Ambos portales, por su magnífica calidad y persistencia en sus objetivos fundamentales, con más de diez años de experiencia a sus espaldas, son considerados referencias imprescindibles para conocer la LIJ en el «modelo tradicional» de internet. 

Este modelo, se basa principalmente en ofrecernos textos clásicos y un corpus inabarcable de investigaciones y trabajos académicos. Sin embargo, en la última década, y sobre todo por su velocidad inalcanzable de cambios y nuevas propuestas, el fenómeno conocido como web social o web 2.0 ha transformado los usos, y contenidos que nos ofrece internet. Focalizar el centro de la actividad digital en el usuario y su participación en la red y su interacción con otras personas a través de la misma, con el desarrollo de nuevas corrientes pedagógicas como el conectivismo (Siemens, 2006) ha revolucionado, no solamente el uso personal de internet, también propone como hemos dicho, un nuevo paradigma educativo. Estamos en lo que se conoce como cultura de la participación o cultura de la convergencia en los medios de comunicación (H. Jenkins, 2006). La Literatura Infantil y Juvenil también ha estado inmersa en este cambio de nuevos caminos y posibilidades de lectura, promoción y estudio a través de internet2 .

 En noviembre de 2008 ya se propuso el término LIJ 2.0 para referirnos a las diferentes situaciones en que la Literatura Infantil y Juvenil se presenta en la web social, a través de múltiples aplicaciones que enriquecen la presencia de la LIJ en internet. En menos de dos años, incluso los modelos tradicionales antes citados han adoptado estas nuevas vías como los blogs o los perfiles en servicios de redes sociales para difundir su labor. Los objetivos principales del trabajo parten de un recorrido cronológico de la presencia de la LIJ en internet, describiendo distintos modelos y su evolución. 

En esta categoría encontramos principalmente: Bibliotecas Digitales y Webs de literatura infantil, principalmente cuentos; Portales Institucionales, de grupos o redes de investigación y Proyectos de Animación Lectora que informan y completan actuaciones en todos los ámbitos de la sociedad, incluyendo muchas veces material bibliográfico digitalizado; Revistas de LIJ, digitalizadas o que nacen ya en internet; Páginas de Autores e Ilustradores, generalmente creadas por especialistas con muchas animaciones, información de contacto con el autor pero poca presencia de la obra, ya fuera texto o ilustración; Páginas de Editoriales, Repositorios de Cuentos y Tradición oral y Páginas de Actividades de lectoescritura que parten de en ocasiones de ejemplos de LIJ con un claro ejemplo didáctico. 

El nuevo espacio de la LIJ 2.0 que ha ido creciendo a lo largo de la investigación incluye: Blogs y Wikis sobre LIJ; Presencia de esta en los servicios de redes sociales como Facebook o Tuenti; Redes sociales específicas; aportaciones desde el «microblogging» principalmente con Twitter; o los Cuentos 2.0 una actividad didáctica para conjugar los personajes tradicionales con la descripción y uso de las nuevas herramientas. A partir del concepto de LIJ 2.0 se ha desarrollado un cuerpo teórico y analizado su evolución. La descripción de características específicas de las nuevas herramientas se ha realizado siempre desde la especificidad y con ejemplos concretos en torno a la LIJ en internet.

 Las nuevas herramientas 2.0, aunque sujetas a una vorágine de cambios constantes, también supondrán una transformación del proceso lector y la formación del lector literario y en el planteamiento de cualquier futura investigación.

Seguir leyendo este artículo o descargarlo en PDF:

Rovira Collado, José Literatura infantil y juvenil en internet: de la Cervantes Virtual a la LIJ 2.0. Herramientas para su estudio y difusión Ocnos: Revista de Estudios sobre Lectura, núm. 7, 2011, pp. 137-151 Universidad de Castilla-La Mancha Cuenca, España.


jueves, 14 de enero de 2016

LA LITERATURA INFANTIL DESARROLLA LA FUNCIÓN IMAGINATIVA DEL LENGUAJE


RESUMEN

La Literatura permite el desarrollo de la función imaginativa del lenguaje. 

Debido a las experiencias de aprendizaje relacionadas con el disfrute y la recreación, promueve la creatividad y el desarrollo de la fantasía en la producción espontánea de textos imaginativos. Por otro lado, es importante para la formación de lectores autónomos y productores de textos recreativos donde el niño tendrá la oportunidad de pasearse, por los diferente géneros literarios, esto con la finalidad de que entre, en contacto con su acervo cultural, en su contexto social. Puede reafirmar su identidad y así descubrir otros mundos que favorezcan el proceso del pensamiento divergente. 

Esta investigación se ubica en el paradigma cualitativo porque se utilizó el método hermenéutico para interpretar las producciones escritas de los niños. La técnica para la recolección de la información fue la observación directa, esta permitió la interacción social con los informantes y registrar los hechos en el escenario.

LEER MAS:
DESCARGAR ARTÍCULO EN PDF: http://www.redalyc.org/pdf/761/76111209.pdf

Calles, Josefina LA LITERATURA INFANTIL DESARROLLA LA FUNCIÓN IMAGINATIVA DEL LENGUAJE Laurus, vol. 11, núm. 20, abril-octubre, 2005, pp. 144-155 Universidad Pedagógica Experimental Libertador Caracas, Venezuela.

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